Analizamos en la entrada de hoy dos sentencias muy interesantes, que analizan casos de bastante interés sobre el accidente de trabajo. El primero de ellos, un trabajador que tiene síntomas de malestar manifestados durante la jornada laboral, estallando el problema cardiológico poco después, mientras el trabajador se ejercitaba en el gimnasio. Por otro lado, una cuidadora interna que sufre en domingo (día pactado de descanso) un ictus mientras dormía en la casa en la que prestaba servicios. Muy interesantes y os recomendamos su lectura.
SENTENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO 1245/2018, DE 20 DE MARZO DE 2018. COMENZAMOS CON LOS HECHOS
Como siempre hacemos en los comentarios de jurisprudencia, comenzamos con los hechos, muy sencillos como casi siempre. La demandante Dª. Consuelo, viuda de D. Humberto, afiliado y en alta en la Seguridad Social, Régimen Especial de los Trabajadores del Mar, prestando servicios como abogado para la empresa Eduardo Vieira, S.A., con el cuál contrajo matrimonio el día 5 de septiembre de 1980.
En fecha 22 de mayo de 2009 su esposo fallece y la actora solicitó del Instituto Social de la Marina el 29 de mayo prestaciones por muerte y supervivencia, reconociéndole dicho Instituto mediante resolución de fecha 5 de junio de 2009 auxilio por defunción por importe de 36'07 euros y pensión de viudedad en cuantía del 52% de una base reguladora mensual de 2.627'67 euros con efectos económicos desde el día 23 de mayo de 2009.
















